
Los diamantes y las piedras preciosas de color han embellecido objetos, joyas y relojes a lo largo de la historia. En Richard Mille, el engaste responde a una búsqueda de belleza, maestría técnica y resonancia emocional. Las piedras no son meros elementos decorativos: reivindican su lugar como componentes constitutivos del reloj, al mismo nivel que el diseño de la caja, los materiales o la arquitectura del calibre.
Las piedras preciosas y ornamentales recomponen los contornos minimalistas de las cajas de la marca, enlazándose en constelaciones imaginarias o evocando la silueta de un talismán, un animal o una figura simbólica. En ocasiones, llegan incluso a adentrarse en el corazón del movimiento, hasta integrarse en su propia arquitectura. El reloj se convierte así en una poderosa obra de arte, nacida de una conjunción inédita entre creatividad, gemas y materiales poco convencionales.
Primera de las artes decorativas exploradas en profundidad por Richard Mille, el engaste encarna el enfoque holístico de la marca, cautivando a un círculo de conocedores en busca de creaciones cada vez más exclusivas. Desde 2005, con el lanzamiento del RM 007, la marca ha explorado el potencial creativo del engaste, en particular el engaste en grano y las técnicas invisibles.
La singular geometría de las cajas Richard Mille constituye el primer desafío para el engastador. Ya sean tonneau, redondas o rectangulares, sus siluetas arqueadas y sus sofisticados pilares exigen un savoir-faire excepcional y una ejecución sin concesiones. Al esculpir cada cavidad con precisión, ajustándola a las dimensiones exactas de cada piedra, el artesano crea un engaste que capta y revela la luz en cada curva de la caja.
Desde aquellos primeros desarrollos, las gemas ya habían encontrado su lugar en el corazón mismo del mecanismo. Al afirmar su papel como elementos arquitectónicos, suscitan emociones complejas nacidas de inesperadas alianzas entre materia y color: diamantes y piedras ornamentales, oro y titanio, entre muchas otras.
En 2008, el RM 018 Tourbillon Boucheron ilustró con audacia esta orientación creativa al incorporar la piedra en la fabricación de ruedas de engranaje: una auténtica proeza de maestría que requirió más de cuatro años de desarrollo. Al año siguiente, el RM 019 Tourbillon reafirmó esta inédita sinergia entre la alta relojería y las técnicas joyeras mediante una platina realizada en ónix negro, una operación de extrema delicadeza que la marca culminó con maestría.
Desde 2015, la marca ha dado rienda suelta a su creatividad, ampliando y aplicando los conocimientos tradicionales a materiales técnicos de reconocida complejidad. La llegada de Cécile Guenat como Directora de Diseño y Desarrollo marcó asimismo un nuevo capítulo, abriendo el camino a creaciones cada vez más poderosas y expresivas. Graduada por la Universidad de Arte y Diseño de Ginebra, Cécile Guenat trasciende las fronteras entre la alta relojería y la alta joyería. Al igual que las formas y materiales que integran su vocabulario artístico, las piedras preciosas han conferido progresivamente un brillo inédito al Carbon TPT®, a las cerámicas de vanguardia e incluso al propio zafiro.
El RM 71-01 Tourbillon Automático Talisman —el primer calibre tourbillon automático desarrollado íntegramente por Richard Mille— y el RM 07-02 Automático de Zafiro, cuya caja está realizada por completo en zafiro rosa, consolidan esta síntesis contemporánea de géneros. Por su parte, el RM 71-02 Tourbillon Talisman constituye un manifiesto creativo que celebra la energía y el glamour de la era Disco de los años setenta a través de una exuberante composición de piedras preciosas.
El resultado —decididamente innovador, vibrante y revolucionario— sentó las bases de un nuevo territorio creativo y anunció el RM HJ-01, primer capítulo de la colección de alta joyería de Richard Mille. Este reloj abre nuevos caminos al cruzar los universos de la alta joyería tradicional, las bellas artes y la alta relojería. Las cuatro piezas únicas de esta colección reinterpretan el concepto de caja tonneau mediante líneas audaces y colores impactantes. Rubíes, zafiros azules, zafiros violetas y esmeraldas dialogan entre sí a través de variaciones en las técnicas de engaste, desde el engaste en bisel y el engaste en grano hasta el engaste nieve.
Liberar la creatividad y alcanzar lo imposible gracias a la ingeniería
En Richard Mille, la creatividad impulsa la innovación, mientras la tecnología persigue incansablemente la belleza. El proceso de engaste se vuelve aún más complejo cuando intervienen materiales técnicos como el Carbon TPT®, el zafiro o las cerámicas predilectas de Richard Mille.
La experiencia técnica acumulada por la marca a lo largo de los años en el fresado de estos materiales ha permitido desarrollar nuevas técnicas de engaste. Cavidades minúsculas se tallan mediante una máquina CNC —o con láser en el caso del zafiro— con márgenes de error de apenas una micra. A continuación, el engastador inserta las diminutas garras de oro que sostendrán cada piedra.
La creación, en junio de 2019, de un taller de engaste en el seno de la marca da testimonio de una ambición y un compromiso firmes: superar constantemente los límites de este oficio venerado, ampliar el alcance de su savoir-faire y hacer técnicamente posible aquello que parecía inalcanzable.
Descubra la historia del engaste de gemas en Richard Mille en YouTube.